Hoy, 13 de febrero de 2026 se cierra la fase invernal del Técnico Deportivo II en Montaña. Han sido semanas intensas, marcadas no solo por la nieve y el frío propios de la temporada, sino también por jornadas de lluvia que han añadido un plus de exigencia técnica y física.
Trabajar en montaña bajo la lluvia implica gestionar material mojado, mantener la concentración en terreno resbaladizo, reforzar protocolos de seguridad y sostener la motivación cuando las condiciones no son las más cómodas. Y, aun así, el alumnado ha respondido con responsabilidad, actitud y compromiso.
No ha habido excusas.
Ha habido aprendizaje.
Cada salida ha supuesto una oportunidad para consolidar competencias profesionales reales: planificación en condiciones adversas, evaluación constante del entorno, toma de decisiones prudente y trabajo en equipo.
El papel del profesorado ha sido determinante. Guiar procesos formativos en un contexto invernal lluvioso exige experiencia, anticipación y una supervisión constante. Su dedicación ha permitido que cada jornada se convirtiera en una experiencia formativa de alto valor.
La montaña no siempre es blanca y soleada.
A veces es fría, húmeda y exigente.
Y precisamente en esos días es donde se demuestra la vocación.
Enhorabuena al alumnado y al equipo docente del Técnico Deportivo II en Montaña por finalizar esta fase invernal con profesionalidad, resiliencia y espíritu de superación.


